Historia 3

Desarrollando equipos de alto rendimiento en Fundación Microfinanzas BBVA

con Fabian Goldberg, Luis Pastor y Antonio Delgado.

Historia contada por Carla Vadell.

Cuando la Fundación Microfinanzas BBVA puso en marcha su plataforma de formación, hace ya dos años, pocos podían imaginarse que Simón iba a ser un compañero más. Especialmente, tratándose de un personaje virtual, diseñado para vivir en el móvil y formar a empleados en la gestión de equipos.

Fundación Microfinanzas BBVA impulsa el desarrollo económico y social sostenible e inclusivo de las personas vulnerables de la sociedad mediante las Finanzas Productivas Responsables, ofreciendo servicios financieros para personas en situación de pobreza, microempresas o clientes de bajos ingresos. Estos servicios financieros van más allá de los microcréditos, incluyen también ahorro, seguros y educación, como en el caso de la Fundación.

En la actualidad, la Fundación Microfinanzas BBVA atiende a más de 1,8 millones de clientes a través de 6 entidades en 5 países (Colombia, Perú, República Dominicana, Chile y Panamá), y cuenta con más de 8.000 empleados.

Así, la Fundación Microfinanzas BBVA debe ofrecer una formación continua a sus empleados, en especial a aquellos que tienen el cometido diario de actuar “en el terreno”, es decir, en los hogares y negocios de los emprendedores, ayudándolos a progresar.

Según Fabián Goldberg (Responsable de Campus Microfinanzas del Grupo FMBBVA): “Una de las dificultades con las que se encuentran los colaboradores de la Fundación a la hora de formarse es la falta de tiempo, ya que invierten la mayoría en los desplazamientos y visitas que realizan por lo que tienen un tiempo muy limitado para formarse”.

Para superar esta limitación decidieron apostar por una nueva propuesta, original e interactiva, que sustituyera a la tradicional, como podría ser la basada en lectura de documentos, exámenes o cursos presenciales. En concreto decidieron empezar por el desarrollo de equipos de alto rendimiento por parte de mandos intermedios con Amigotchi, para mejorar el compromiso con sus clientes.

Y así surgió Simón, el colaborador virtual que recorrió los cinco países donde tiene presencia la Fundación Microfinanzas BBVA.

Fabián Goldberg: “Con Simón queríamos ayudar a nuestros mandos medios a desarrollar equipos de alto rendimiento para que materialicen nuestra misión cada vez mejor, así como contribuir a reducir la rotación inherente al sector microfinanciero.”

“Con Simón queríamos ayudar a nuestros mandos medios a desarrollar equipos de alto rendimiento para que materialicen nuestra misión cada vez mejor”, Fabián Goldberg.

Simón plantea situaciones reales, problemas cotidianos, buenas y malas prácticas que surgen en el día a día de la red de oficinas de la Fundación, con el único objetivo de optimizar la productividad y mejorar el compromiso de los mandos intermedios de las entidades.

“Simón requirió trabajo en equipo y coordinación con todas las entidades a las que damos servicio para estandarizar estos casos, su semántica, articulación y puntuación de las posibles respuestas, retroalimentaciones, etc”, afirma Fabián Goldberg.

Simón está permitiendo a la Fundación Microfinanzas BBVA trasladar sus mejores prácticas a todos los participantes sin importar donde estén, con un canal de distribución muy cercano como es el móvil, y transmitiendo mensajes muy homogéneos a nivel de Grupo.

“Cuando reemplazamos lectura de documentación o cursos con gran cantidad de contenido por este tipo de soluciones amigables, divertidas, fáciles de usar y que además quitan poco tiempo del día a día, la gente acaba encantada”, aclara Goldberg.

Asimismo, la iniciativa supuso uno de los mayores retos tecnológicos de la Fundación, hubo que instalar a Simón en cientos de móviles de diferentes marcas, modelos, sistemas operativos y ajustes, pero sobre todo, con la infraestructura de comunicaciones en Latinoamérica de áreas rurales donde operan, de media un 35% menor que la europea, según el GSMA Mobile Connectivity Index.

Fabián Goldberg nos recuerda, “A la gente en general le gusta jugar, y cuando reemplazamos lectura de documentación o cursos con gran cantidad de contenido por este tipo de soluciones amigables, divertidas, fáciles de usar y que además quitan poco tiempo del día a día, la gente acaba encantada”.

Según Antonio Delgado (Gerente de Bancamía): “Simón nos permite tener un contacto con las necesidades reales de nuestros colaboradores y nos recuerda la importancia de alinear nuestras respuestas a las dificultades a las que se enfrentan día a día”.

“Simón nos permite tener un contacto con las necesidades reales de nuestros colaboradores y nos recuerda la importancia de alinear nuestras respuestas a las dificultades a las que se enfrentan día a día”, Antonio Delgado.

Pero en este tipo de proyectos, no solo es importante tener el impacto esperado, sino que la analítica y resultados del proyecto lo pueda demostrar. Fabián Goldberg afima “Podemos asegurar que el programa ha sido un éxito, un 90% de participación voluntaria, el 80% de los usuarios lo finalizan, y el 100% de las valoraciones recibidas han sido muy positivas”.

“Podemos asegurar que el programa ha sido un éxito, un 90% de participación voluntaria, el 80% de los usuarios lo finalizan, y el 100% de las valoraciones recibidas han sido muy positivas”. Fabián Goldberg.

Este tipo de proyectos de formación y desarrollo que combinan arte, juego y tecnología para transformar equipos y empresas, no solo están teniendo por primera vez un impacto real en las personas y el negocio, sino que además, están siendo reconocidos por la industria, revelándonos el camino que seguirán estas iniciativas en el futuro.

Concretamente Simón ya ha sido elegido entre las 10 iniciativas sociales más innovadoras de 2016 por la revista Compromiso Empresarial y CAF (Banco de Desarrollo de América Latina), y ha recibido la Mención Especial en la categoría de Innovación de la XXI Edición de los Premios Capital Humano a la Gestión de Recursos Humanos.

Así es Simón.